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jueves, 25 de abril de 2019

Síntomas de un bebé celíaco





La enfermedad celíaca es un trastorno del sistema inmunológico ocasionado por una intolerancia al gluten. También es conocida como esprue celiaco, enteropatía sensitiva al gluten y esprue no tropical. Gluten es el nombre general de las proteínas que se encuentran en el trigo, centeno, cebada y otros cereales derivados.

Cuando un niño(a) padece la enfermedad celíaca, el gluten daña las vellosidades en el intestino delgado, conocidas como villi, cuya función es absorber los nutrientes de los alimentos. Cuando estas vellosidades sufren cualquier daño, el cuerpo no puede absorber los nutrientes que necesita para desarrollarse. Cuando esto ocurre, el niño(a) puede sufrir de desnutrición.

Los síntomas típicos de la enfermedad celiaca pueden incluir manifestaciones intestinales como diarrea crónica o intermitente, estreñimiento, falta de apetito, náuseas, vómitos, dolor abdominal recurrente, flatulencia, distensión abdominal...
En niños mayores puede surgir una dermatitis herpetiforme, que se presenta en forma de lesiones vesiculares que producen picor y se localizan simétricamente en cabeza, codos, rodillas y muslos.

Podemos diferenciar entre alergia o sensibilidad al gluten.

La alergia al gluten es menos frecuente que la intolerancia. Se trata de una reacción del sistema inmunológico que puede afectar a la piel (urticaria de contacto), al tracto gastrointestinal (vómitos, diarrea…) o al respiratorio (asma) tras entrar en contacto con el gluten o sus derivados. El diagnóstico ha de ser realizado por un alergólogo.

Por último, conviene saber que desde hace unos años está empezando a surgir un trastorno diferente, denominado sensibilidad al gluten no celiaca, cuyo diagnóstico y evolución no están aún suficientemente claros.

martes, 23 de abril de 2019

10 consejos para bebés recién nacidos



A continuación te mostramos 10 super consejos para tener en cuenta a la hora de cuidar de tu recién nacido como las uñas, el pelo, etc...

1. La cura del cordón umbilical.


  • Durante el proceso de secado del cordón umbilical, es conveniente aplicar alcohol de 70 grados para favorecer el secado.
  • Es necesario realizar una cura del cordón umbilical al recién nacido unas 3 veces al día. La cura consiste en cambiarle las gasitas que tiene alrededor del cordón, con mucho cuidado.
  • No se debe aplicar ni mercromina ni povidona yodada porque su color dificulta la valoración del estado del cordón umbilical.
  • A la hora de colocar el pañal, procurad cubrir el ombligo por completo.


2. La ropa en los primeros días.

¿Abrigarlo? ¿No abrigarlo? Durante los primeros días es interesante tener al bebé relativamente abrigado, pues viene del útero materno donde estaba a una temperatura alta en comparación con el exterior. No pasarse, pero no ponerlo exactamente como vamos nosotros, o si va igual, tener claro que estamos en un ambiente donde no puede pasar frío. Una vez pasan los primeros días, se suele decir que hay que vestirles con una manga más que nosotros. Es una manera de explicar que tendrían que ir igual que los adultos, pero con una capita fina más, pues ellos no regulan la temperatura como nosotros y, además, no tienen la cantidad de grasa que nosotros sí tenemos y que en cierto modo nos protege (y no hablo de sobrepeso ni nada por el estilo, sino de que ellos tienen una piel muy finita y nosotros, aun delgados, no tanto).

3. El baño.

Durante mucho tiempo los bebés se bañaban cada día tanto por higiene como por aquello de que se quede relajado antes de ir a dormir. La realidad es que no todos se relajan (muchos se lo pasan pipa y salen de la bañera más despiertos de lo que entraron) y bañarlos todos los días puede ser demasiado. Y es que el baño reseca la piel, elimina las bacterias naturales que tenemos y muchos bebés sufren después las consecuencias, en forma de eccemas e infecciones cutáneas. Vamos, que lo recomendable es bañar al bebé cada dos o tres días, y en los días que no lo bañas hacer algún cambio de pañal con agua y jabón.
¿Que cómo bañar al bebé? Con el agua a temperatura adecuada (unos 36 grados), en un lugar donde no haga frío y con todo preparado para después. Ahora viene el verano y no hay mucho problema, pero en época de frío es interesante secar bien al bebé, sobre todo en los pliegues, y luego secarlo y vestirlo rápido.
4. La crema después del baño
De igual modo que el baño se suele hacer cada día, o se hacía cada día, lo de poner crema después del baño parece también algo que deba hacerse sí o sí. La realidad es que los primeros días sí es interesante, porque en muchos casos los bebés se "pelan", pero pasados los primeros días un bebé no suele necesitar ni cremas ni aceites ni prevención de culito. Según la AAP (Asociación Americana de Pediatría) “un bebé no necesita que le pongan habitualmente cremas, aceites ni talcos”.
Esto no quiere decir que sea malo, sino sólo una cuestión práctica y económica. Si la piel del bebé está bien no hace falta poner nada. Si está un poco seca por algunas zonas, pues se le pone crema de bebé (crema mejor que aceite, que hidrata menos) en esas zonas, o si se quiere en todo el cuerpo hasta que no queden zonas secas.
Como consejo, si se aprovecha el momento de poner la crema para hacerle un poco de masaje al bebé, yo sí lo haría todos los días, pero no por la crema, sino por el masaje. Es un momento de cariño hacia él y esos momentos son muy importantes para ambos.
5. El cuidado de las uñas
En las uñas no hay que hacer nada especial más allá de cortarlas cuando haga falta. Muchos padres creen que no se pueden cortar hasta que los bebés tienen un mes, o una edad específica. Lo cierto es que no hay una edad mínima para cortar las uñas de un bebé. Es más bien una cuestión de lógica. Si el bebé tiene las uñas largas pues se cortan, tenga la edad que tenga.
Puede hacerse con una lima o puede hacerse con unas tijeras de punta redonda y es mejor hacerlo en algún momento que esté relativamente tranquilo. De todas maneras, tenemos que sujetar bien su mano, no sea que un movimiento nos lleve a cortar lo que no debemos.
6. Los ojos, las orejas y la nariz
Con los ojos, las orejas y la nariz no hay que hacer nada, pero en caso de que haga falta, vale la pena saber cómo hacerlo. Si hay legañas, que al principio puede ser habitual porque los conductos lagrimales no siempre funcionan bien y no limpian el ojo como debieran, se limpian con un poco de suero y con una gasa que limpie de dentro hacia afuera y luego tirándola (solo una pasada por gasa).
Si vemos cera, solo limpiar la parte de cera que veamos, la del exterior, y mejor no usar bastoncillos. Como os dijimos hace unos meses, la mejor manera de limpiar las orejas es con el codo. Es decir, no meter nada dentro.
En el caso de la nariz, si notamos que tiene moquitos y no respira bien, dado que ellos no sacan los mocos voluntariamente, se recomienda utilizar suero fisiológico. El modo menos agresivo de hacerlo es echarlo poco a poco, gota a gota, por los orificios nasales, de manera que el moco se vaya diluyendo y salga más fácilmente por la nariz o bien se lo trague.
7. Cómo limpiar la zona del pañal
Como ya os he comentado antes, lo ideal es hacer al menos un cambio al día con agua y jabón. Si pueden ser más, pues más, que siempre limpia mejor que las toallitas. La dirección que usemos para limpiar es importante, porque según cómo lo hagamos llevaremos los restos hacia el lugar donde quitamos la mano. Es importante, entonces, hacerlo desde los genitales hasta el ano. De arriba a abajo, para que las heces no vayan hacia los genitales, sino todo lo contrario.
8. Cuando el culito se escuece
Después de limpiarlo no está irritado no hace falta poner nada. Si se irrita, les ponemos pasta al agua en los cambios de pañal hasta que la zona perianal esté otra vez rosadita y sanita. Una manera de hacer crema de bebés casera es utilizando una mezcla de maicena y aceite de oliva, que también funciona.

9. El lavado de la ropa del bebé

La piel de los bebés es bastante delicada y suele responder fácilmente a cualquier "agresión". Seguro que habréis notado que si les cogéis desnudos quedan marcados nuestros dedos durante un rato. Para evitar posibles reacciones, es recomendable lavar la ropa del bebé por separado, asegurarnos de que se aclara bien y a ser posible no utilizar suavizante, pues provoca muchas reacciones alérgicas en la piel (granitos, enrojecimiento, etc.). Conviene hacer lo mismo con sus sábanas y mantitas y con las nuestras si el niño acaba en nuestra cama o duerme alguna siesta en ella.
10. ¿Qué hacer con la costra láctea?
La costra láctea es la costra que les sale a los lactantes. Por eso se le llama así (nada que ver con que tome leche materna). Es un problema estético, una dermatitis seborreica que no produce ningún síntoma y que, como tal, solo se retira si se quiere (a menos que haya signos de infección). En caso de querer retirarla, lo que se suele recomendar es utilizar aceite de oliva, de almendras o de bebé, aplicándolo en la cabeza durante un rato. Ese masaje con aceite reblandece las costras y así, media hora después, saltan al bañarle y pasarle una esponja por la cabeza. Se hace despacio, con cariño, y sin esperar que caiga todo en un día (caen unas pocas cada vez que se hace).

jueves, 11 de abril de 2019

Lesiones más frecuentes en el deporte.





El ejercicio produce un efecto beneficioso siempre y cuando se practique de manera regular, siendo un deporte rítmico y con una intensidad física media. Estos son, a grandes rasgos, los beneficios del deporte para el corazón.

La importancia de realizar actividades físicas deportivas juega un papel fundamental debido a los beneficios que aportan. Está más que comprobado que existe una conexión entre el deporte y la prevención en los eventos cardiovasculares, mejorando las cifras de tensión arterial, resistencia a la insulina, regulando el peso corporal, incrementando la fuerza y el tono de la musculatura, en la rehabilitación de lesiones, mejorando la flexibilidad y movimientos articulares así como los beneficios sobre la inmunidad. Pero, no sólo nos beneficia a nivel biológico.

Psicológicamente, el ejercicio tiene un efecto positivo, disminuyendo los niveles de estrés, mejorando el estado de ánimo, potenciando la relajación y favoreciendo un mejor descanso. Está demostrado que el ejercicio también es favorable para personas que sufren de ansiedad y depresión, ya que reduce los síntomas y aporta una mayor sensación de bienestar.

Pero a veces, sufrimos tipos de lesiones que nos obstaculiza poder seguir con nuestro ritmo diario. A continuación os contamos cuales son las lesiones más frecuentes:

Esguince

Un esguince o torcedura es una lesión de los ligamentos que unen dos huesos que forman una articulación. Estos ligamentos están formados por fibras muy resistentes, pero cuando se fuerzan hasta el límite o realizan un movimiento muy brusco y excesivo, se rompen o se estiran en exceso, la articulación duele y se inflama.

Los principales síntomas de los esguinces son:

Dolor articular o muscular: la completa o no funcionalidad de la articulación depende directamente del nivel de dolor de la misma.

·   Inflamación: aunque la zona dañada sufra una hinchazón, ésta no afecta a la articulación, al contrario que las luxaciones y fracturas, que deforman y desplazan la articulación de los huesos.
·     Rigidez articular: es común tener dificultad para mover la articulación dado que puede sentir dolor.
·         Hematomas: tienen lugar en la zona inflada, y se produce al romperse algún vaso sanguíneo. Los hematomas pueden desplazarse y extenderse por la zona afectada, además de ir cambiando de color conforme va desapareciendo.
·         Calor en la zona lesionada: la temperatura aumenta en la zona de la articulación, ya que al acumularse sangre, acumula calor.

Lesión de rodilla

Las lesiones de rodilla son comunes, especialmente al realizar algún deporte. Las más comunes son las que se producen en los tejidos blandos, por ejemplo, en los ligamentos y tendones. Sin embargo, también es posible que los huesos se dañen.

Los síntomas de lesión de rodilla pueden incluir los siguientes:

·         Dolor en la rodilla;
·         Inflamación;
·        Inestabilidad en la rodilla

Es posible que experimentes la sensación de que algo estalla o se rompe al producirse la lesión, e incluso que escuches un ruido seco. También pudiera ser que no logres apoyar correctamente la pierna afectada  ni recargar el peso total de tu cuerpo sobre ésta.

Si se dañó el cartílago de la rodilla, no sentirás dolor directamente; sin embargo, podrías experimentar cierto grado de dolor en la rodilla o molestia a consecuencia de la inflamación que produce la lesión. El dolor pudiera presentarse en la parte interna o externa de la articulación de la rodilla (según la rodilla en que se haya dañado el cartílago), y es posible que haya cierta inflamación.

Calambres en la pierna

Un calambre muscular es una contracción repentina e involuntaria de uno o más músculos. Si alguna vez te despertaste por la noche o tuviste que detenerte por un calambre repentino, sabes que los calambres musculares pueden causar dolor intenso. Aunque por lo general son inofensivos, los calambres musculares pueden imposibilitar temporalmente el uso del músculo afectado.

Causas

El uso excesivo de un músculo, la deshidratación, la tensión muscular o el solo hecho de mantener una posición por un período prolongado pueden causar un calambre muscular. Sin embargo, en muchos casos no se sabe cuál es la causa.

Si bien la mayoría de los calambres musculares son inofensivos, algunos pueden estar relacionados con enfermedades no diagnosticadas, tales como:
Arterioesclerosis de las extremidades puede producir un dolor similar al de los calambres en las piernas y en los pies al hacer ejercicio. Estos calambres a menudo desaparecen poco después de terminar los ejercicios.

Compresión de los nervios. La compresión de los nervios en la espina dorsal (estenosis lumbar) también puede producir un dolor similar a los calambres en las piernas. Usualmente el dolor empeora cuanto más caminas. 

Disminución de minerales. Una cantidad insuficiente de potasio, calcio o magnesio en tu dieta puede contribuir a los calambres en las piernas. Los diuréticos (medicamentos a menudo recetados para la presión arterial alta) también pueden disminuir estos minerales.

Fracturas

Es la ruptura total o parcial de un hueso por diversas causas; lo más común es que se deba a un accidente, una caída fuerte o una lesión deportiva. La fractura provoca un dolor intenso y dependiendo de la gravedad puede necesitar cirugía para recomponer el hueso.

Tipos
Existen distintas formas de clasificar las roturas de los huesos. Dependiendo del tipo de daño, se clasifican de la siguiente manera:

Fractura completa: El hueso se rompe en dos partes.
Fractura en tallo verde: El hueso se rompe pero no se separa en dos partes. Es típica de los niños.
Fractura simple: El hueso se quiebra por una parte.
Fractura conminuta: El hueso se quiebra en más de una parte o se astilla.
Fractura abierta: El hueso sobresale a través de la piel.
Fractura cerrada: Hay rotura pero no sobresale el hueso por la piel.
Fracturas por estrés:Son las que se dan al ejercer presión de forma repetitiva en los huesos. Se pueden distinguir dos tipos:
            Fracturas por debilidad: por haber algún tipo de deficiencia ósea que debilite los huesos, como la osteoporosis.
               Fracturas por fatiga: a causa de una actividad exagerada y repetitiva. Es frecuente en los deportistas o en aquellas personas que realizan actividades físicas de manera frecuente.

Síntomas
Deformación de la zona.
Hinchazón, hematoma o sangrado en la zona afectada.
Entumecimiento y hormigueo.
Movimiento limitado o incapacitado.
Fiebre: en algún caso que aparece hematoma o sobre infección.

Luxaciones

Una luxación es una separación de dos huesos en el lugar donde se juntan, es decir, en la articulación. Se denomina articulación luxada a aquella en la que los huesos ya no están en su posición normal. La persona que sufra esta lesión sentirá un gran dolor, no podrá mover esa extremidad y además, notará una notable deformidad en forma de bulto. Cuando ocurre una luxación parcial o incompleta se denomina subluxación.

Causas

Las luxaciones son generalmente causadas por un impacto súbito en la articulación a causa de un golpe, una caída u otro traumatismo.

Síntomas


Los síntomas más comunes de una articulación luxada son el entumecimiento y hormigueo en la articulación o fuera de ésta, la sensación de dolor intenso, especialmente si el afectado trata de usar la articulación o poner peso en ella, la incapacidad de mover la articulación, hinchazón o hematoma.


martes, 9 de abril de 2019

Tipos de alergias infantiles



Muchas alergias las adquirimos en nuestra primera etapa de vida, es decir, de pequeños. Aquí os contamos los tipos de alergias más frecuentes que podemos encontrar en bebés.

Las reacciones alérgicas se producen cuando el organismo considera, por error, que una sustancia es nociva y, al hacerlo, reacciona con síntomas como eccemas, sarpullidos, problemas digestivos o dificultades respiratorias. La mayoría de las alergias se desarrollan a lo largo de la primera etapa de la infancia, con lo cual puedes prevenir su aparición siguiendo unas buenos hábitos alimenticios e higiénicos.

Tipos de alergias medioambientales

-El polvo
Se inhala fácilmente porque invade el aire, por lo cual las reacciones alérgicas se producen en el sistema respiratorio (la rinitis crónica o el asma).

- El polen
Transportado por el viento o los insectos, el polen provoca reacciones alérgicas en los meses de abril a junio y de septiembre a octubre. Los estornudos y los ojos irritados son los síntomas más comunes. 

Tipos de alergias en alimentos

- La leche de vaca. 
Es la alergia más común entre los niños y suele iniciarse durante el período del destete. La diarrea, los vómitos y los sarpullidos son los síntomas más habituales. Si el pequeño padece alergia a las proteínas de la leche de vaca, debes excluirla de su alimentación.

 - Los huevos
Los médicos aconsejan no dar al bebé claras de huevo durante el primer año. Los huevos están presentes en muchos alimentos, y también en algunas vacunas. Los síntomas de la alergia al huevo pueden ser respiratorios o cutáneos.

- El gluten. 
La intolerancia al gluten o enfermedad celíaca afecta a uno de cada 2.000 niños. El gluten se encuentra en el centeno, el trigo, la cebada y la avena, y en los alimentos que contienen estos cereales. La di​arrea acompañada de un estómago hinchado es el síntoma más común.

Llanto del bebe entre tomas




Muchas madres creen que cuando al bebé le dan su toma, éste ya debería de calmarse y estar tranquilo pero,Sin embargo, cuando la leche les llega al estómago, sueltan el pezón y empiezan a llorar. Al cabo de un ratito, aún hambrientos, vuelven a coger el pezón y les vuelve a suceder lo mismo. Pero ¿por qué les ocurre?

Puede deberse a las siguientes razones: ¿Que sucede si el bebé no para de llorar entre las tomas?.

Alergias alimenticias
Puede que el bebé tenga alergia a algún alimento que estés tomando  y que el bebé recibe a través de la leche materna. 
Por ejemplo, si el bebé es alérgico a la leche de vaca, puede que le sienta mal la que toma su madre. Si tienes sospechas de que ésta pueda ser la causa del llanto de tu hijo durante las tomas, no dudes en acudir al médico.

Estómago lleno
Muchos bebés al sentir el estómago lleno se enfadan porque no quieren tomar más el pecho, por lo que sueltan el pezón y empiezan a llorar.

Reflujo gastroesofágico
Si tu hijo se arquea hacia atrás durante las tomas y empieza a llorar, el reflujo gastroesofágico puede ser la causa. No dudes en consultar al pediatra.

Rotura del tendón de Aquiles

Rotura del tendón de Aquiles La rotura del tendón de Aquiles es una lesión que afecta la parte trasera de la pantorrilla. Ocurre ...